Palacio Real de Fez

El Palacio Real de Fez, construido en el siglo XIV, es uno de los más grandes y antiguos de Marruecos.

Debido a su gran tamaño, el recinto se edificó fuera de la antigua medina por lo que, tras su construcción, surgió una nueva medina, Fez el-Jdid, para abastecer las necesidades de palacio.

En las proximidades se sitúa el Barrio Judío (Mellah) que, tras sus tiempos de gloria, yace destartalado recordando tiempos mejores.

Nos quedamos a las puertas

Al igual que la mayoría de las mezquitas y palacios de Marruecos, es imposible visitar el Palacio Real, o tan siquiera contemplar su exterior. Una vez más, los visitantes deben conformarse con la vista de las impresionantes puertas que conducen al palacio: se trata de siete puertas de diferentes tamaños que representan los siete días de la semana y los siete niveles de la monarquía.

Las enormes puertas de bronce se encuentran enmarcadas por miles de pequeños azulejos de cerámica, en los que predominan los colores azul de Fez y verde del Islám, que componen variadas formas geométricas.

El palacio y sus alrededores

Merece la pena acercarse hasta las puertas del Palacio Real de Fez, no sólo para contemplar su brillo y grandeza, sino para recorrer los barrios que lo rodean y contemplar sus contrastes. Las casas del cercano barrio judío ofrecen un aspecto completamente diferente a las de estilo musulmán.

Otro punto de interés es el antiguo mercado del cereal, capaz de hacerte retroceder el tiempo. Está situado tras la puerta de Bab Sammarine.